"Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible.
Aquellos que se han ceñido prudentemente a lo que les parecía factible,
jamás han avanzado un solo paso"
 

 

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Debate Guerra y Poder

 

Para el desarrollo del debate, proponemos la siguiente pregunta:

¿Pueden ser las guerras "legales"?
Para cualquier comentario escribir a anarres@escuelalibre.org. Si se desea hacer un comentario respecto a una aportación, especificar el autor y la fecha del mensaje al que se refiere.

Autor: CEL Fecha: 15 de mayo de 2004


En un contexto bélico como el actual, donde un conglomerado de Estados están desarrollando un nuevo proceso de conquista militar, de destrucción, sometimiento y aniquilación del "enemigo", se nos plantean algunos interrogantes: ¿Puede hablarse de guerras "legales"? ¿Cuándo se puede decir que una guerra es legal o ilegal? ¿Son realmente diferentes las guerras de Iraq y de Afganistán? Una resolución de la ONU que dé legalidad o ilegalidad a una guerra, ¿modifica la naturaleza de una guerra?

 

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Autor: SIETES Fecha: 30 de mayo de 2004

Interesante cuestión la aquí planteada, aunque en mi opinión la respuesta es absolutamente obvia. SÍ. Por su puesto que SÍ puede haber guerras legales. Es más, continuamente han sido y son legalizadas. Profundicemos un poco en esta idea.

· ¿Quién legaliza las guerras? Aquellos que justifican la actuación belicista (en el sentido expansionista o defensivo de la cuestión) en base a la garantía de un determinado orden establecido. Nada ha más reaccionario e inmovilista que una guerra. Legitima la violencia indiscriminada y hace de ella la base de las relaciones humanas. Las guerras nunca son "sociales", a pesar del histórico lema. Al contrario, cuando -para algunos- se convierte en el camino adecuado para la consecución de fines más altos como la libertad o la igualdad, acaba desnudándose de estos mismos principios para convertirse en un atajo hacia la conquista del poder.
Un poder que indefectiblemente anulará la igualdad y la libertad. La guerra es la antítesis del progreso social y si de ella surgen cambios revolucionarios no será por mérito del conflicto militar sino por su propio demérito. Será la conciencia del horror que supone la guerra lo que puede impulsar cambios sociales profundos, pero será la vía social y no la vía militar quien traiga esta transformación social.

· ¿Cómo se legalizan? Hay distintas posibilidades. Veamos dos:

-Recurriendo a los mecanismos que ordenan la llamada legalidad internacional y que dan cobertura al prefijado orden internacional. Una legalidad discutible, pero necesaria en un mundo absolutamente globalizado que se apoya en la ficción de organismos supuestamente mediadores que velan por la estabilidad de la comunidad planetaria. Organismos asentados sobre relaciones absolutamente jerarquizadas entre sus miembros en las que se reafirman las situaciones de dependencia y control así como la desigual capacidad de decisión entre ellos. No importa, han quedado consensuados como símbolo "legalizador" de los conflictos.
Desde ellos se establece el dónde, el cuándo y el cómo se puede disparar.
También a quién... Tienen la potestad de distribuir las pertinentes patentes de corso.

-Pero también -¿cómo no?- se recurre sistemáticamente a la búsqueda del "consenso". Un consenso amplio que abarque el mayor número posible de sectores sociales. Un consenso que acepte que la guerra es la única salida posible para una situación insostenible que amenaza, agrede o erosiona nuestros principales valores. Un consenso que siempre será garantía de seguridad y sobre todo de mantenimiento del orden. Un orden tradicional que hay que proteger aunque sea atacando. Y sobre todo, venciendo. Es entonces cuando aparecen los "otros" poderes. Los mediadores mediáticos, religiosos, intelectuales... comienzan o acentúan su labor de propaganda y justificación de la acción armada. Es decir, de su legalización. Para ello aportan los argumentos necesarios, tantos como
sean necesarios. Argumentos de combate para legalizar la guerra como hecho religioso, como hecho cultural, como hecho civilizador, como hecho
democrático...

· ¿Para qué se legalizan? Para legitimar las relaciones de poder y sometimiento. Jamás para destruirlas. También para el mantenimiento o mejora de determinados intereses económicos. Pero no nos confundamos, no es sólo eso. Ni siquiera es la razón fundamental. La cimentación de un orden determinado es motivo más que suficiente para legalizar una acción bélica. De hecho la actuación militar en relación a los intereses económicos son una parte más del entramado que justifica las jerarquías estatales y supraestatales, nacionales e internacionales. Unas estructuras que, en definitiva, se justifican en si mismas, en sus propios intereses y las de aquellos que ostentan su control. Un poder que se auto legaliza y cuyo objetivo es el de hacerse más fuerte, más incuestionable y, pro su puesto, más absoluto.

En conclusión, ¿guerras legales? De nuevo: SÍ. Por su puesto que sí:

-legales por los que se sostienes con ellas

-legales a través de quienes se justifican con ellas

-legales para beneficiarse con ellas

¿A quién convence esta legalidad?

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