"Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible.
Aquellos que se han ceñido prudentemente a lo que les parecía factible,
jamás han avanzado un solo paso"
 

 

¿Qué es Aula   Abierta?

 Revistas
  
1.Antirracismo
  2.Guerra

 Publicar en  Aula Abierta

 CD gratuito

 Imprimir  Materiales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 












 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CEL

 

 

 

 

 

 

 

 

Núm. 2

4.2. La creación del enemigo
La creación del enemigo
Actividades
Recurso 1
Recurso 2
La Complementaria


La creación del enemigo


Los Estados, para reforzar, afianzar y consolidar el poder propio, buscan y encuentran enemigos. Y si no existen: se inventan o se construyen. Se crean "monstruos morales" a quienes se culpa de todos lo males. Históricamente hay multitud de ejemplos. Nerón quemó Roma y acusó a los cristianos. Bueno, en realidad no se ha podido comprobar que incendiase la ciudad, pero sí que culpabilizó a los cristianos de ello. Encontró, en ese momento, a un responsable a quien adjudicar los males del imperio y su gestión. Un responsable que ya no era él. Por supuesto, así también consiguió fortalecer su poder al liderar a su pueblo frente a un enemigo común que "amenazaba" su modo de vida.

Pero no es el único caso. Ni es, ni mucho menos, excepcional. Para encontrar enemigos que fortalezcan el poder propio o enviar a los pueblos a la guerra se han inventado continuamente maldades tan terribles como falsas. Los judíos sacrificaban seres humanos o los musulmanes bebían sangre; los rojos raptaban niños y los nazis los convertían en jabón. El enemigo, ya sea real, construido o inventado, se había de degradar moralmente para convertirlo en un monstruo. Luego, en una catarsis colectiva, el enemigo puede ser insultado, mancillado y perseguido hasta su exterminio. Los objetivos -como los de Nerón- siempre han estado claros: la distracción de los conflictos internos, conseguir el sometimiento voluntario al poder establecido al hacer causa común frente a la amenaza y, llegado el caso, la movilización para la guerra.

Para todo ello siempre ha sido necesario, por tanto, la existencia de enemigos. Enemigos, como se ve, muy útiles. Un enemigo que se construye sobre la base de viejos mecanismos de descalificación, deshumanización o demonización. ¿En que se sustentan? Pues en las tradicionales percepciones negativas o prejuicios culturales. Viejos argumentos que hoy se difunden y amplifican con una facilidad extraordinaria gracias al poder de los medios de comunicación. Así, aumenta la vigilancia desde los Estados hacia sus ciudadanos, recortando derechos humanos elementales en nombre de la seguridad y de una nueva "caza de brujas".

Buenos y malos. No ha variado mucho el argumento, pero sí la fuerza de los imperios de la información y el entretenimiento. Se diseñan arquetipos de la maldad y de la bondad que acaban construyendo una realidad racista y clasista en la que los enemigos tienen casi siempre el rostro de la diferencia y de la pobreza. Extranjeros y pobres. Extraños o excluidos. Enemigos que siempre aparecen amenazantes y que justifican la necesidad de prepararse para la guerra... o lanzarse a ella.

 







Actividades

1. Explica los siguientes conceptos: "catarsis colectiva" y "caza de brujas". Escribe algunos ejemplos que conozcas.

....................................................................................................................

...................................................................................................................

....................................................................................................................

...................................................................................................................

2. Relaciona los siguientes conceptos: "monstruos morales" y "prejuicios culturales".

....................................................................................................................

...................................................................................................................

....................................................................................................................

...................................................................................................................


3. Escribe en diez líneas una reflexión crítica alrededor de la idea que el enemigo sirve para "la distracción de los conflictos internos, conseguir el sometimiento voluntario al poder establecido al hacer causa común frente a la amenaza y, llegado el caso, la movilización para la guerra".

....................................................................................................................

...................................................................................................................

....................................................................................................................

...................................................................................................................







Recurso 1





 

1.Frase mural
Piensa un "mural". Se trata de que tenga fuerza para concienciar sobre el mensaje de estos dos dibujos humorísticos. Razona por escrito el sentido de tu "pintada".

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................


2.Podéis realizar una puesta en común de ellas. Escoge las cuatro que más te hayan interesado. Arguméntalo.

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................









Recurso 2



“San Agustín cuenta la historia de un pirata capturado por Alejandro Magno, quien le preguntó: “¿Cómo osas molestar al mar?” “¿Cómo osas tú molestar al mundo entero? –replicó el pirata-. Yo tengo un pequeño barco, por eso me llaman ladrón. Tú tienes toda una flota, por eso te llaman emperador”.

La respuesta del pirata fue “elegante y excelente”, dice san Agustín. Sin duda, refleja con bastante precisión las relaciones actuales entre Estados Unidos y varios actores secundarios de la escena del terrorismo internacional: Libia, facciones de la OLP y otros. En líneas más generales, el relato de san Agustín aclara el significado del concepto de terrorismo internacional en el uso occidental contemporáneo, y llega hasta el fondo de la exaltación de incidentes escogidos de terrorismo que se utilizan en la actualidad, con supremo cinismo, como un pretexto para la violencia occidental.

El término “terrorismo” empezó a emplearse a finales del siglo XVIII, básicamente para referirse a los actos violentos de los gobiernos orientados a garantizar la sumisión del pueblo. Este concepto resulta poco útil para los que practican el terrorismo de Estado, quienes, al estar en posesión del poder, se hallan en situación de controlar el sistema de pensamiento y expresión. En consecuencia se ha abandonado el sentido original, y el término “terrorismo” ha venido a aplicarse fundamentalmente al “terrorismo al por menor” por parte de individuos o grupos. Si bien antiguamente esta palabra aludía a los emperadores que molestaban a sus propios súbditos y al mundo, ahora se limita a los ladrones que molestan a los poderosos, aunque no está restringido del todo: el término sigue aplicándose a los emperadores enemigos, una categoría que cambia según las necesidades del poder y la ideología.

Excluyéndonos de tales prácticas, empleamos la palabra “terrorismo” para referirnos a la amenaza o el uso de la violencia para intimidar o coaccionar (generalmente con fines políticos, religiosos o de otra índole), tanto si lo hace el emperador como el ladrón.

La máxima del pirata justifica el concepto recientemente evolucionado de “terrorismo internacional”, pero sólo en parte. Es necesario añadir una segunda característica: una acción terrorista sólo puede considerarse tal si la perpetra el “otro bando”. Ésa fue la directriz de la campaña de relaciones públicas sobre “terrorismo internacional” emprendida por la Administración Reagan cuando éste llegó al poder. (...)

Como se ha dicho, el “terrorismo internacional” (en el sentido específico occidental) fue colocado en el centro de atención por la Administración Reagan cuando éste asumió el poder en 1981. Los motivos no eran difíciles de discernir, aunque eran –y siguen siendo- inexpresables dentro del sistema doctrinal.

El Gobierno se comprometió con tres políticas relacionadas, todas ellas puestas en práctica con notable éxito: 1) el traspaso de recursos de los pobres a los ricos; 2) un crecimiento a gran escala del sector estatal de la economía al modo tradicional, mediante el sistema Pentágono, un mecanismo para obligar a los ciudadanos a financiar industria de alta tecnología por medio del mercado garantizado por el Estado para la producción de excedentes de alta tecnología y contribuir así al programa de subvención pública, beneficio privado, llamado “libre empresa”, y 3) un incremento sustancial de la intervención, subversión y terrorismo en el ámbito internacional (en el sentido literal) por parte de Estados Unidos. Tales políticas no pueden presentarse al público en estos términos. Sólo pueden llevarse a cabo si la población general está adecuadamente asustada por monstruos contra los que debe defenderse”

Noam Chomsky, pág. 7-13.

 

1. Estudio crítico
Recoge las frases más destacadas del artículo.

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

2. Investiga un país que esté actualmente en guerra y relaciónalo con los argumentos de Noam Chomsky.

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................









La Complementaria

“Un momento después se oyó un espantoso chirrido, como de una monstruosa máquina sin engrasar, ruido que procedía de la gran telepantalla situada al fondo de la habitación. Era un ruido que le hacía rechinar a uno los dientes y que ponía los pelos de punta. Había empezado el Odio.

Como de costumbre, apareció en la pantalla el rostro de Emmanuel Goldstein, el Enemigo del Pueblo. Del público salieron aquí y allá fuertes silbidos. (...) Goldstein era el renegado que desde hacía mucho tiempo (nadie podía recordar cuánto) había sido una de las figuras principales del Partido, caso con la misma importancia que el Gran Hermano, y luego había sido condenado a muerte y se había escapado misteriosamente, desapareciendo para siempre. Los programas de los Dos Minutos de Odio variaban cada día, pero en ninguno de ellos dejaba de ser Goldstein el protagonista. Era el traidor por excelencia, el que antes y más que nadie había manchado la pureza del Partido. Todos los subsiguientes crímenes contra el Partido, todos los actos de sabotaje, herejías, desviaciones y traiciones de toda clase procedían directamente de sus enseñanzas. En cierto modo, seguía vivo y conspirando. Quizás se encontrara en algún lugar enemigo, a sueldo de sus amos extranjeros, e incluso era posible que, como se rumoreaba alguna vez, estuviera escondido en algún sitio de la propia Oceanía.

El diafragma de Winston se encogió. Nunca podía ver la cara de Goldstein sin experimentar una penosa mezcla de emociones.

(...)

Goldstein pronunciaba su habitual discurso en el que atacaba venenosamente las doctrinas del Partido; un ataque tan exagerado y perverso que hasta un niño podía darse cuenta de que sus acusaciones no se tenían de pie, y sin embargo, lo bastante plausible para que pudiera uno alarmarse y no fueran a dejarse influir por insidias algunas personas ignorantes. Insultaba al Gran Hermano, acusaba al Partido de ejercer una dictadura y pedía que se firmara inmediatamente la paz con Eurasia. Abogaba por la libertad de palabra, la libertad de Prensa, la libertad de reunión y la libertad de pensamiento, gritando histéricamente que la revolución había sido traicionada. (...) Y mientras gritaba, por detrás de él desfilaban interminables columnas del ejército de Eurasia, para que nadie interpretase como simple palabrería la oculta maldad de las frases de Golstein. Aparecían en la pantalla filas y más filas de forzudos soldados, con impasibles rostros asiáticos; se acercaban a primer término y desaparecían. El sordo y rítmico clap-clap de las botas militares formaba el contrapunto de la hiriente voz de Goldstein.

Antes de que el Odio hubiera durado treinta segundos, la mitad de los espectadores lanzaban incontenibles exclamaciones de rabia. La satisfecha y ovejuna faz del enemigo y el terrorífico poder del ejército que desfilaba a sus espaldas, era demasiado para que nadie pudiera resistirlo indiferente. Además, sólo con ver a Goldstein o pensar en él surgían el miedo y la ira automáticamente. Era él un objeto de odio más constante que Eurasia o que Asia Oriental, ya que cuando Oceanía estaba en guerra con alguna de estas potencias, solía hallarse en paz con la otra. Pero lo extraño era que, a pesar de ser Goldstein el blanco de todos los odios y de que todos lo despreciaran, a pesar de que apenas pasaba día –y cada día ocurría esto mil veces- sin que sus teorías fueran refutadas, aplastadas, ridiculizadas, en la telepantalla, en las tribunas públicas, en los periódicos y en los libros... a pesar de todo ello, su influencia no parecía disminuir. Siempre había nuevos incautos dispuestos a dejarse engañar por él. No pasaba ni un solo día sin que espías y saboteadores que trabajaban siguiendo sus instrucciones fueran atrapados por la Policía del Pensamiento. Era el jefe supremo de un inmenso ejército que actuaba en la sombra, una subterránea red de conspiradores que se proponía derribar el Estado. (...)

En su segundo minuto, el odio llegó al frenesí. Los espectadores saltaban y gritaban enfurecidos tratando de apagar con sus gritos la perforante voz que salía de la pantalla. (...)

Lo horrible de los Dos Minutos de Odio no era el que cada uno tuviera que desempeñar allí un papel sino, al contrario, que era absolutamente imposible evitar la participación porque era uno arrastrado irremisiblemente. A los treinta segundos no hacía falta fingir. Un éxtasis de miedo y venganza, un deseo de matar, de torturar, de aplastar rostros con un martillo, parecían recorrer a todos los presentes como una corriente eléctrica convirtiéndole a uno, incluso contra su voluntad, en un loco gesticulador y vociferante. (...)

El odio alcanzó su punto de máxima exaltación. La voz de Goldstein se había convertido en un auténtico balido ovejuno. Y su rostro, que había llegado a ser el de una oveja, se transformó en la cara de un soldado de Eurasia, el cual parecía avanzar, enorme y terrible, sobre los espectadores disparando atronadoramente su fusil ametralladora. Enteramente parecía salirse de la pantalla, hasta tal punto de que muchos de los presentes se echaban hacia atrás en sus asientos. Pero en el mismo instante, produciendo con ello un hondo suspiro de alivio en todos, la amenazadora figura se fundía para que surgiera en su lugar el rostro del Gran Hermano, con su negra cabellera y sus grandes bigotes negros, un rostro rebosante de poder y de misteriosa calma y tan grande que llenaba casi la pantalla. Nadie oía lo que el gran camarada estaba diciendo. Eran sólo unas cuantas palabras para animarlos, esas palabras que suelen decirse a las tropas en cualquier batalla, y que no es preciso entenderlas una por una, sino que infunden confianza por el simple hecho de ser pronunciadas. Entonces, desapareció a su vez la monumental cara del Gran Hermano y en su lugar aparecieron los tres eslóganes del Partido en grandes letras:


LA GUERRA ES LA PAZ

LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD

LA IGNORANCIA ES LA FUERZA”


                                      1984 , George Orwell, pág. 18-23, Ediciones Destino, 2003.




1.Expresión creativa
A través de fotografías o dibujos puedes manifestar lo que supone para ti la guerra y el odio al enemigo.


 

Escoge fotografías o realiza dibujos que simbolicen este odio.

 


Comenta tu elección.

.......................................................................................

.......................................................................................

.......................................................................................

.......................................................................................

 

 

 

2.Tras hacer una puesta en común, comenta la que te haya parecido más llamativa. También comenta el lema "La guerra es la Paz" de la obra 1984 de George Orwell.

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

....................................................................................................................

 



4.2. La creación del Enemigo